Seis Hombres y Un Elefante

6blindmenSeis eran los hombres de Indostán,
tan dispuestos a aprender,
que al Elefante fueron a ver
(Aunque todos eran ciegos),
Pensando que mediante la observación
su mente podrían satisfacer.

El primero se acercó al elefante,
Y cayéndose
sobre su ancho y robusto costado,
en seguida comenzó a gritar:
“¡Santo Dios! ¡El elefante
es muy parecido a una pared!”

El segundo, palpando el colmillo,
exclamó: -“¡Caramba! ¿Qué es esto
tan redondo, liso y afilado?
Para mí está muy claro,
¡esta maravilla de elefante
es muy parecido a una lanza!”

El tercero se acercó al animal,
y tomando entre sus manos
la retorcida trompa,
valientemente exclamó:
“Ya veo,” dijo él, “¡el elefante
es muy parecido a una serpiente!”

El cuarto extendió ansiosamente la mano
y lo palpó alrededor de la rodilla:
“Evidentemente, a lo que más se parece esta bestia
está muy claro,” dijo él,
“‘Es lo suficientemente claro que el elefante
¡es muy parecido a un árbol!”

El quinto, quien por casualidad tocó la oreja,
Dijo: “Incluso el hombre más ciego
es capaz de decir a lo que más se parece esto;
Niegue la realidad el que pueda,
Esta maravilla de elefante
¡es muy parecido a un abanico!”

El sexto tan pronto comenzó
a tantear al animal,
agarró la oscilante cola
que frente a él se encontraba,
“Ya veo,” dijo él, “¡el elefante
es muy parecido a una cuerda!”
Y así estos hombres de Indostán
discutieron largo y tendido,
cada uno aferrados a su propia opinión
por demás firme e inflexible,
aunque cada uno en parte tenía razón,
¡y al mismo tiempo todos estaban equivocados!

He aquí la versión de John Godfrey Saxe (1816-1887) de un antiguo cuento Hindú

 

¡No Actúes Como un Elefante!

african-elephantExtraño dicho, ¿no crees? Pero presta atención, porque puede marcar una diferencia entre el éxito y el fracaso en tu vida personal y laboral.

Permíteme explicártelo:

En la India los elefantes son utilizados como bestias de carga ¿Pero qué hacen con ellos cuando no están trabajando? ¿cómo los mantienen quietos? Sus dueños idearon un programa: Cuando los elefantes aún son muy pequeños, ellos mismos se ponen límites.

¿Cómo funciona ese método?

Cuando los elefantes son aún pequeños y pesan poco menos de 70 kilos, los atan con una soga muy gruesa y pesada. Todo el día, los elefantitos tratan de quitársela, chillan o braman, tiran de la soga y algunos tratan incluso de morderla. Pero no pueden librarse. Finalmente el elefante se rinde y deja de luchar.

A partir de ese momento, los elefantes están convencidos de que no es posible librarse de la cuerda. Aceptan el «hecho» de que la cuerda los limita. Y como los elefantes están convencidos de eso, los dueños los atan con cuerdas muy delgadas, e incluso los elefantes adultos de 3600 kilos ó más nunca intentan romperlas porque «saben» que no pueden escapar. Como ves, los límites de los elefantes no son reales; solo existen en su mente.

También nosotros tenemos límites fijos, que existen solo en nuestra mente. Pero esa situación se puede cambiar. Una forma de pensar negativa no tiene por qué limitarnos para siempre. Si de verdad quieres tener éxito y no te engañas a ti mismo, puedes cambiar opiniones que ya tienes, y también tus actitudes, y acabar con tus límites internos.

Tal vez te parezca que ciertas características son parte de tu personalidad, que no puedes cambiar, que eres así, que es la manera en que Dios te creó. Aunque es verdad que tienes ciertos rasgos innatos, determinados talentos y debilidades, esto no significa que no puedas cambiar. ¿Cómo puede ser eso?. ¿Cómo puedes cambiar lo que te parece que es una costumbre de larga data, una característica muy arraigada?. ¿Cómo convertirla en algo diferente?.

Con Dios, ¡todo es posible! Solo se requiere un deseo sincero de recibir Su ayuda y determinación para lograr tu meta. Tienes fortaleza interior, el poder personal para mejorar tu vida. ¡Inténtalo! ¡Nunca te rindas!

Y nunca actúes como un elefante.