Mas pensamientos sobre la amabilidad

Donde sea que haya un ser humano hay una oportunidad de ser amable.  Séneca (4 a. C.–65 d. C)

Las palabras amables no cuestan mucho … pero sí logran mucho.  —Blaise Pascal (1623–1662) 

Una buena acción jamás se pierde. Quien siembra cortesía, recoge amistad; y quien planta amabilidad, cosecha amor. Basilio de Cesarea (c. 329–379) 
Las palabras amables son la música del mundo. Cuentan con un poder que parece ir más allá de las causas naturales, como si fueran hijos de algún ángel que extraviaron el camino y vinieron a parar a la tierra. —Frederick Faber (1814–1863) 

Trata a un hombre según lo que parece ser, y lo harás peor. Trátalo como si ya fuera lo que puede llegar a ser, y se convertirá en lo que debe ser. Johann Wolfgang von Goethe (1749–1832)

La Amabilidad

El fruto irresistible: la amabilidad 

La amabilidad es amor en acción, amor traducido a sencillos actos cotidianos. Es consideración. Es vivir la regla de oro, tratar a los demás como quieres que te traten.
Es hacer la vista gorda ante las pifias y flaquezas ajenas. Es tener un corazón compasivo y perdonar a los demás tanto como nos perdona Dios a nosotros.
La amabilidad propicia buena voluntad. Nuestras palabras amables y gestos considerados les muestran a los demás que nos parecen importantes su felicidad y bienestar, y eso los mueve a responder de igual manera.
La amabilidad es uno de los bienes más difíciles de regalar, porque casi siempre nos la devuelven. No cuesta nada, pero ¡cuántas cosas se alcanzan con ella! Una sonrisa o una palabra amable pueden ser decisivas para quien está pasando por un día difícil. –

Por Rafael Holding

Una sonrisa

Con una pizca de ternura ya se siembra alegría,
con un sencillo gesto amable que denote empatía.
Una palabrita cordial da esperanza y aliento.
Con una sonrisa amistosa muere el abatimiento,
Como irrumpe un rayo de sol en una estancia oscura,
un rostro risueño ahuyenta la mayor amargura.

Anónimo